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viernes, 31 de marzo de 2017

"H.P. LOVECRAFT´S MAGAZINE OF HORROR"




Entre 2006 y 2009 en Estados Unidos se publicó una efímera revista literaria sobre terror y ciencia ficción llamada H.P. Lovecraft´s Magazine of Horror, editada por el escritor Marvin Kaye (n. 1938), que también sería editor de Weird Tales tras su refundación. Publicada en Rockville (Maryland), y bautizada así en un homenaje al escritor de Providence, en su primer número se incluían ilustraciones, noticias, reportajes, como uno sobre las películas inspiradas en la obra de Lovecraft, una entrevista a Ramsey Campbell y relatos de terror de autores como Darrell Schweitzer, Jean Paiva, Arlene F. Marks, Jonathan L. Howard, Brian Lumley, Nicholas Knight, Holly Phillips y Tanith Lee, y algunos cuentos clásicos del maestro. Después de publicar tan solo 5 números de forma irregular, la revista dejó de editarse en 2009.

jueves, 30 de marzo de 2017

EL MENSAJERO





En febrero de 1928 apareció publicado en la revista Weird Tales uno de los más conocidos relatos de Lovecraft, La llamada de Cthulhu. Cuando un periodista del diario Providence Journal, llamado Bertrand Kelton Hart (1892-1941), natural de Concord (Massachusetts), y cuya tumba podéis ver en este enlace, quien publicaba una columna diaria llamada The Sideshow, leyó el relato, descubrió con asombro que el domicilio de uno de los protagonistas del cuento, el escultor Henry Anthony Wilcox, que sufre unas visiones de la isla sumergida de R´lyeh, el número 7 de Thomas Street de Providence, el famoso edificio "Fleur de Lys", sobre el que escribí en esta entrada, coincidía con su propio hogar. Hart publicó el siguiente comentario en su columna The Sideshow, donde prometía, en tono jocoso, encargarse personalmente de visitar al señor H.P. Lovecraft tras su muerte:
No me sentiré satisfecho hasta que, uniéndome en alianza con los espectros y los ghouls, haya hecho descender por lo menos a un gran fantasma a modo de represalia sobre su umbral (el de Lovecraft) en la calle Barnes. Creo que eso le enseñará a gemir en una disonancia menor cada madrugada a las 3 en punto, con el chillido de cadenas.
 Lovecraft se enteró de esa exagerada venganza, y a finales de 1929 le dedicó al periodista un curioso poema que, de hecho, también se publicó en Providence Journal, el mismo en el que trabajaba Hart. Se titula El mensajero (The Messenger); y explora la posibilidad de esa inquietante visita de ultratumba anunciada por el periodista. Bajo estas líneas tenéis el poema original en inglés, y su traducción al castellano.
É
19
The thing, he said, would come in the night at three
From the old churchyard on the hill below;
But crouching by an oak fire’s wholesome glow,
I tried to tell myself it could not be.
Surely, I mused, it was pleasantry
Devised by one who did not truly know
The Elder Sign, bequeathed from long ago,
That sets the fumbling forms of darkness free.
He had not meant it—no—but still I lit
Another,lamp as starry Leo climbed
Out of the Seekonk, and a steeple chimed
Three—and the firelight faded, bit by bit.
Then at the door that cautious rattling came—
And the mad truth devoured me like a flame!


La Cosa, dijo él, por la noche vendría,
Desde el viejo camposanto sobre la colina,
Agachado frente al rubor de un fuego de robles
Traté de decirme que aquello no podía ser.
Seguramente, reflexioné, esto es una burla,
Urdida por alguien que desconoce sin dudas
El Signo Mayor, legado de antigua solemnidad,
Que libera las formas que hurgan en la oscuridad.

Él no quiso afirmarlo, no, pero igual encendí
Otra lámpara, mientras el estrellado Leo
Remontaba el río, la llama chispeó como un deseo,
Y la luz de la lumbre se deshizo, lento, muy lento.
¡Entonces en la puerta, de la cautelosa agitación vino,
Y la Verdad demencial me devoró como una llama!
 

miércoles, 29 de marzo de 2017

CASAS Y MUSEOS DE POE








Como reflejo de dos facetas de Lovecraft—su pasión por la obra de Edgar Allan Poe y por visitar lugares y poblaciones antiguas—, en julio de 1934 escribiría un breve ensayo titulado Casas y museos de Poe (Homes and Shrines of Poe), que apareció publicado en la revista The Californian, en su número 2,3, del invierno de 1934, y que luego se incluiría en el volumen The Californian: 1934-1938, publicado por Necronomicon Press en 1977, y sobre el que escribí en esta entrada. Se trata de un breve texto de más de 2000 palabras en el que Lovecraft, como el viajero impenitente que era, describe las seis residencias de Poe, algunas de ellas usadas como casas-museos, situadas en Philadelphia, Richmond, Charlottesville, Baltimore, New York y Fordham, lugares que el propio Lovecraft visitó en persona. En 1995 el ensayo se incluyó en el libro Miscellaneous Writings, publicado por Arkham House. También me gustaría señalar el reciente ensayo Poe-Land: The Hallowed Haunts of Edgar Allan Poe (Countryman Press, 2014), de J.W. Ocker, una obra que analiza el legado de Poe a través de la descripción de sus manuscritos, los objetos personales que de él se conservan, y sobre todo, de sus residencias, en una forma que recuerda al breve ensayo de Lovecraft, y del que, de hecho, Ocker se sirvió para escribir su libro.

Casa de Poe en Baltimore.


Casa de Poe en Philadelphia.
 

Casa-museo de Poe en Richmond.
 

Casa de Poe en Nueva York.

martes, 28 de marzo de 2017

NÚMERO DE LA REVISTA "KADATH" SOBRE LUMLEY Y LOVECRAFT





Entre 1979 y 1984 se publicó en Génova (Italia) una revista sobre ciencia ficción y fantasía titulada Kadath (en un claro homenaje a Lovecraft), editada por Francesco Cova, y cuyos artículos aparecían tanto en inglés como en italiano. El número 3 de noviembre de 1980 estuvo dedicado al escritor británico Brian Lumley (del que escribí en esta entrada), uno de los más destacados continuadores de los Mitos de Cthulhu y un aventajado discípulo de Lovecraft, al que, sin embargo, no llegó a conocer. La parte en inglés de la revista contenía una entrevista a Lumley, una bibliografía completa del escritor,  tres relatos inéditos: Too Much Monkey Business, The Man Who Got Slotted y The House of the Temple, y otros tres cuentos suyos en italiano (Zack Phalanx es Vlad el Empalador, El ser bajo la luz de la luna -relato que terminó uno inconcluso de Lovecraft, con el mismo título, que se basó en una carta escrita a Donal Wandrei en 1927- y El beso de Bugg-Shash), además de un artículo sobre la relación entre la obra de Lovecraft y la de Lumley


lunes, 27 de marzo de 2017

LA VIDA DE EIBON SEGÚN CYRON DE VARAAD






En 1988 Lin Carter escribió un curioso relato titulado La vida de Eibon según Cyron de Varaad (The Life of Eibon according to Cyron of Varaad), que fue publicado en forma de libro por Charnel House Publishers de Mount Olive (Carolina del Norte), con 8 páginas y con una tirada limitada de 200 copias. Este relato es una narración de un cronista hiperbóreo, Cyron de Varaad, que cuenta la vida del autor de uno de los más conocidos libros canónicos de los Mitos de Cthulhu: el Libro de Eibon o Liber Ivonis, que fue creado por Clark Ashton Smith en su relato La llegada del Gusano Blanco (1932) y luego apareció en varios relatos de Lovecraft, como El morador de las tinieblas, Los sueños de la Casa de la Bruja o En la noche de los tiempos. El libro describe la vida de un hechicero y nigromante hiperbóreo llamado Eibon, así como varios hechizos, conjuros e invocaciones. Está escrito en el lenguaje hiperbóreo conocido como tsath-yo, el cual era un sistema pictográfico. Permite conocer diversos aspectos de la vida, cultura y tecnología hiperbóreas. Se habla de dos ciudades principales, Commorion y Uzuldaroum, y de una raza de seres simiescos llamados voormis. Es posible que estos seres reducidos a una condición casi animal poseyeran su propia cultura antecesora. Contiene un mapa acerca de regiones como el Valle de Pnath y el planeta Shaggai. El texto hace referencia a deidades como Tsathoggua, la diosa Yhoundeh y otros seres y entidades míticas, como Abhoth, Atlach-Nacha y Rlim Shaikorth. También tiene anotaciones sobre Bugg-Shash y Yibb-Tstll.

domingo, 26 de marzo de 2017

UNA CARTA DE LOVECRAFT A EDDY





En 2010, como otros muchos manuscritos de Lovecraft, una carta no publicada del escritor dirigida a su amigo, C.M. Eddy, y fechada el 5 de septiembre de 1924, fue sacada a subasta al precio de 1500 dólares. Formada por seis hojas manuscritas, firmada como yr most obt grandpa HPL (una fórmula típica epistolar que en español sería tú más obediente siervo, abuelo HPL) y con un membrete del Hotel Pantlind, situado en el 250 de Parkside Avenue de Brooklyn (Nueva York)—recordemos que en esa época Lovecraft vivía junto a su esposa, Sonia Greene, en la citada ciudad—, entre otras cuestiones, el escritor de Providence se disculpa por la demora en escribir, citando las presiones de trabajo. Se queja de las incertidumbres del trabajo independiente; reporta esfuerzos para encontrar trabajo literario regular, incluso para The Haberdasher, una revista sobre moda que se publicó entre 1887 y 1931, indudablemente arreglado por su esposa, Sonia, que trabajó en el negocio de la moda. Se refiere a ella en pasar un par de veces, pero nunca por su nombre (the frau, the upper half, the wife). Le agradece el préstamo del último número de All-Stories con la secuela de El pantano de la luna de Abraham Merritt y le habla de la lectura del relato de Eddy La mejor elección (1925) en una reunión de su grupo de amigos de Nueva York y su recepción favorable.

sábado, 25 de marzo de 2017

ARTE Y LITERATURA FANTÁSTICAS





En 1960 el filósofo francés Louis Vax (n. 1924), profesor de la Universidad de Nancy, publicó un breve ensayo titulado L’Art et la Littérature fantastiques, que al poco tiempo, en 1965, fue editado en español por la Editorial Universitaria de Buenos Aires (Argentina) bajo el título Arte y Literatura Fantásticas. Se trata de una obra de 144 páginas en la que su autor hace un acertado análisis de la literatura fantástica y de terror, desde sus orígenes hasta los autores contemporáneos, además de disertar sobre los aspectos y elementos más destacados del género. Entre los autores, como no podía ser menos, destaca a Lovecraft, al que dedica un par de páginas de su libro, como podéis leer bajo estas líneas:

Howard Phillips Lovecraft (1890-1937). Ignorado en vida, después de su muerte ha conocido una  súbita popularidad. En su obra, el horror y el terror alcanzan un nivel casi insoportable y difícil de sobrepasar. Se apoderan de nosotros desde las primeras líneas y no nos abandonan casi hasta el fin. Preocupado por expresar el horror absoluto, Lovecraft se vale a menudo del superlativo, recurso fácil que nos mueve a sonreír. Cuando Poe ha cesado de espantarnos nos deja aún la posibilidad de gozar estéticamente de la obra. Al estremecimiento que produce el terror sucede el que nace de lo bello. Lovecraft no nos deja nada: sus procedimientos aparecen crudamente, y el lector sonríe con ironía. Los monstruos son más grotescos que convincentes. Las advertencias para imaginar aquello que supera los límites de la imaginación son de una monotonía fastidiosa.
 Pero el autor utiliza procedimientos más sutiles. Así, un personaje que ha experimentado todos los espantos posibles deja que su compañero vaya más lejos que él en la búsqueda y muera: el horror imaginable desemboca en un horror inimaginable al cual no se puede sobrevivir. Se encuentra también en la obra de Lovecraft una especie de teología negativa invertida. De la misma manera que el místico niega sucesivamente todos los atributos de la divinidad a fin de alcanzar lo inefable, el héroe-víctima de Lovecraft experimenta espantos cada vez más fuertes que lo aproximan al polo negro de lo sagrado.
  Así como el malestar, en un neurótico, deja deja de ser sentido como interior para transformarse en una especie de enfermedad del mundo, enfermedad que se apodera de regiones cada vez más vastas, el horror, al principio ligero en el narrador, provoca más atracción que repulsión, se hace luego cada vez más fuerte y acaba por sumergirlo. Lo arrastra hacia las lejanías del espacio y el tiempo, cavernas cada vez más vastas y cada vez más antiguas, cultos cada vez más secretos y cada vez más horribles.
 Dios está ausente de este universo corrompido. Dulzura, justicia, humanidad, se manifiestan totalmente frágiles ante las fuerzas del mal. Muy a menudo el maleficio se apodera del propio narrador. Lo que él suponía curiosidad es el atractivo lejano, oculto, del horror. El monstruo que llevaba dentro se desprende de él. Su mentalidad cambia poco a poco. Su cuerpo sufre transformaciones. Termina por convertirse en rata como las ratas que perseguía con ahínco, monstruo como los monstruos marinos que le horrorizaban.
 Y principalmente Lovecraft ha sabido, mejor que ningún otro, hacer surgir de la materia y de los lugares la poesía mórbida que en ellos se oculta. Hay un horror especial que vaga alrededor de las moradas abandonadas, y este horror no es el mismo junto a las construcciones de madera entregadas a la soledad del aire y del polvo, ni junto a las construcciones de piedra corrompidas por una vegetación enferma. Está también la poesía de las campiñas de Nueva Inglaterra entregadas al abandono, la de las soledades antárticas y los desiertos australianos, la de la selva congolesa, el océano, las buhardillas de líneas extravagantes, los caracteres desconocidos, los cultos secretos.
Y cada uno de los cuentos de Lovecraft, más que un relato anecdótico es un esfuerzo casi siempre feliz por fijar un nuevo matiz poético.






viernes, 24 de marzo de 2017

"RESOUNDING SCIENCE FICTION"




En 1957 Lin Carter autoeditó en Nueva York un librito titulado Resounding Science Fiction, que incluía algunas páginas del fanzine de ciencia ficción Inside Science Fiction, que surgió en 1952 en Glendale (California) de la fusión de dos revistas, Inside y Science Fiction Advertiser, y que se publicó hasta 1963. En esta obra de 64 páginas con ilustración de portada de Jerry Prueitt, publicada como un número extraordinario y especial del citado fanzine, se incluyen dos artículos de Carter que resultan muy interesantes para los aficionados de Lovecraft: se trata de H.P. Lovecraft: The Gods (en castellano, H.P. Lovecraft. Los Dioses, un artículo muy detallado que resume todos los demoníacos Dioses Primigenios de los Mitos de Cthulhu por nombre, origen, aspecto, etc. El segundo texto se titula HP Lovecraft: The Books, Omissions, Corrections and Errata (en español, H.P. Lovecraft. Los libros, omisiones, correcciones y erratas), que corregía una temprana bibliografía de Lovecraft en la que aparentemente no se resumían los títulos de los relatos del escritor de Providence sino los títulos de libros y obras ocultas -en gran parte imaginarios- a los que aludía en sus escritos. El librito también contenía otros artículos sobre ciencia ficción de distintos autores como Dave Foley, James Gunn, Bob Leman y Jeanne Davis.

jueves, 23 de marzo de 2017

"LA LITERATURA DE CIENCIA FICCIÓN" DE PLANS




En 1975 las editoriales Planeta, Magisterio Español y Prensa Española publicaron una colección llamada Biblioteca Cultural RTVE, que consistía en una serie de títulos divulgativos de literatura, historia, política y filosofía, entre otros temas. El número 19 se tituló La literatura de ciencia ficción y fue escrita por el periodista y locutor de radio Juan José Plans (1943-2014), que dirigió programas radiofónicos de Radio Nacional de España como La vuelta al mundo en 80 enigmas, Sobrenatural e Historias, y escribió numerosas novelas de fantasía y terror, como El juego de los niños (1976), en la que se basó la famosa película ¿Quién puede matar a un niño? de Narciso Ibáñez Serrador. En esta obra, un librito de 156 páginas, se hace un repaso a la historia de la ciencia ficción, desde sus orígenes con Luciano de Samosata (Historias verdaderas), Cyrano de Bergerac (Historia cómica de los estados e imperios de la luna) y Jonathan Swift (Los viajes de Gulliver), entre otros, hasta autores contemporáneos como Arthur C.Clarke, Asimov, Bradbury...Y por supuesto, Plans dedica algunos párrafos a Lovecraft, en las páginas 102 a 104, en las que podemos leer lo siguiente:
Pero, antes de hacer referencia a los diversos temas que con más frecuencia aparecen en la ciencia ficción, quisiera mencionar a uno de los que considero más importantes autores, no solamente de ciencia ficción, sino dentro del panorama de la Literatura Universal: Howard Phillips Lovecraft.
 "La vida es algo aterrador, y tras los límites de nuestros conocimientos asoman indicios demoníacos de la verdad que le hacen mil veces más terrible. La ciencia, siempre opresiva con sus opresivas revelaciones, causará, quizás, algún día, la exterminación de la especie humana...,pues sus reservas de horror son inimaginables; jamás podrá concebirlas un cerebro mortal" escribió Lovecraft, uno de los más interesantes autores de ciencia ficción, literatura fantástica y de terror.
  Nos presenta un mundo de incertidumbre que camina hacia un futuro que puede condenarlo o engrandecerlo. Como dice Louis Vax en su ensayo Arte y Literatura fantásticas, Lovecraft fue ignorado en vida para conocer una súbita popularidad una vez acaecida su muerte. En su obra, generalmente, el terror y el horror alcanzan un alto nivel, llegando a resultarnos en no pocas ocasiones verdaderamente insoportable: "Ha sabido, mejor que ningún otro, hacer surgir de la materia y de los lugares, la poesía mórbida que en ellos flota, que en ellos se oculta. Hay un horror especial que vaga alrededor de las moradas abandonadas, y este horror no es el mismo junto a las construcciones de madera entregadas a la soledad del aire y del polvo, ni junto a las construcciones de piedra corrompidas por una vegetación enferma. Cada uno de los cuentos de Lovecraft, más que un relato anecdótico es un esfuerzo casi siempre feliz por fijar un nuevo matiz poético". (Sobre Lovecraft, ampliación en mi artículo publicado en El Español).
En las montañas de la locura nos encontramos ante una novela sobrecogedora, no solamente por lo que en ella se nos describe, sino también por lo que nos hace pensar. Aunque Howard Phillips Lovecraft tenga más contacto con el terror que con la ciencia ficción, ésta está bien presente como en la obra mencionada:
"Es absolutamente necesario para la paz y la seguridad del género humano no perturbar algunos de los rincones sombríos y muertos de la tierra y de sus profundidades no exploradas; de no hacerse así, dormidas anormalidades volverán a la vida y blasfemas pesadillas supervivientes se sacudirán y saltarán retorciéndose de sus negras cuevas a nuevas y mayores conquistas". (Como antecedente del horror de Lovecraft señalo La madriguera del Gusano Blanco, de Bram Stoker, autor de Drácula.)

 

miércoles, 22 de marzo de 2017

MANTON MITCHELL, UN HÉROE DE GUERRA AMIGO DE LOVECRAFT







En el otoño de 1902, tras superar sus crisis nerviosas, Lovecraft regresó a la escuela de Slater Avenue de Providence Este, donde hizo amistad con un grupo de niños, entre los que destacó Chester P. Munroe, sobre el que escribí en esta entrada. Con sus amigos, el niño Lovecraft no solo fundó una "Agencia de Detectives de Providence", sino que creó una pequeña tropa de chicos de entre 10 y 14 años, denominada Slater Avenue Army o Ejército de la Avenida Slater, que se reunía en el vecindario, cerca del Parque Blackstone para entablar "guerras" y teatralizar batallas, en las que Lovecraft solía dirigir a sus amigos como un general comandando a sus soldados. Lo curioso es que entre sus compañeros de juego se encontraba Manton Campbell Mitchell (1887-1929), que, aunque tres años más viejo que Lovecraft, formaba parte del ejército de niños, y que más adelante se convertiría en héroe de la Primera Guerra Mundial. Muchos de los aspectos militares de aquel grupo de niños se debían precisamente a Mitchell, que pertenecía a una familia de militares, y él mismo ingresó en el Ejército, y se graduó en 1909 en la Academia Militar de West Point con el grado de teniente, en la misma promoción que el famoso general George Patton (1885-1945). En 1917 formó parte de la fuerza expedicionaria de Estados Unidos que intervino en la Primera Guerra Mundial, tuvo una participación destacada en el conflicto y recibió varias medallas, entre ellas la Cruz de Servicios Distinguidos por una acción en St. Thibault (Francia), el 5 de agosto de 1918, como podéis ver aquí. El mayor Mitchell fue enterrado en el Cementerio Nacional de Arlington (Virginia), establecido en 1864 y donde descansan veteranos estadounidenses de las guerras libradas por EE.UU. desde la de Secesión, como podéis ver en este enlace. El hijo de Mitchell, el teniente coronel Carroll Mitchell (1914-2004) también tuvo una larga carrera militar y fue enterrado en el mismo cementerio.



martes, 21 de marzo de 2017

RELATO DE LOVECRAFT EN "ZEST"





El número 1 de la revista estadounidense Zest, una publicación masculina para adultos que se editaba en Nueva York, de enero de 1956, resulta muy interesante para los seguidores de Lovecraft, ya que incluía su famoso relato Las ratas en las paredes (1923), que se anuncia en la portada con la frase The Greatest Horror Story Ever Told, que en español sería El relato de terror más grande jamás contado. Lo curioso es que se trata de una versión acortada y reescrita, y como autor no figura Lovecraft, sino el prolífico escritor Michael Avallone (1924-1999). Este ejemplar de la revista fue redescubierta por los fans y críticos de Lovecraft en la década de 1980 y se convirtió en una auténtica pieza de museo, por la que se llegó a pagar grandes sumas de dinero.

lunes, 20 de marzo de 2017

ARTÍCULO SOBRE LOVECRAFT EN "EL PAÍS"


La autora del artículo, Ana Llurba.




El pasado 15 de marzo, al cumplirse el 80 aniversario de la muerte de Lovecraft, el periódico español El País quiso sumarse al homenaje con un interesante artículo titulado Lovecraft, el arqueólogo y maestro del terror, que podéis leer aquí. Firmado por la escritora y poeta argentina afincada en España Ana Llurba (n.1980), este artículo aborda la importancia actual de Lovecraft como escritor y su influencia creciente en otros ámbitos del arte, como el cine y el cómic. Aquí os dejo el texto completo para que disfrutéis de un acertado análisis sobre la obra de Lovecraft.




En su biografía H.P. Lovecraft: Contra el mundo, contra la vida (1991, editado en español por Siruela, 2006), una rareza previa a sus primeras boutades literarias, Michel Houellebecq analiza la obra y vida del célebre ermitaño de Providence, de cuya muerte se cumplen hoy 80 años. Explorando su afición por la construcción edilicia de laberínticos pasadizos, el enfant terrible en ciernes persigue esa obsesión con los miedos arcanos, las geometrías no euclidianas y la fobia al mestizaje cultural. Pero quizás la arquitectura, como una disciplina aplicada al hábitat humano, esa raza a la que tanto parecía despreciar Lovecraft, le haga menos mérito que la arqueología, una descripción materialista del pasado que alumbra el futuro, a su ficción. Una obra considerada como un género en sí mismo: el terror cósmico.
Un subgénero entre el terror y la ciencia ficción que a través de un implacable materialismo gnóstico elude los recursos del terror psicológico para abandonar a sus protagonistas como marionetas de un destino manipulado por malignas deidades intergalácticas, minimizando la condición humana a una consecuencia del azar y el capricho cósmico. Una primera lectura materializa no solo nuestros temores más atávicos, también nos asoma a un vertiginoso abismo antihumanista, como cuando Carl Sagan, otro célebre “materialista”, le asigna al Homo Sapiens el último minuto del último día de su célebre calendario cósmico con una cordial sonrisa en los labios.
A pesar de ese visceral racismo que le hacía retorcerse ante el mestizaje cultural que la inevitable modernización de EE. UU. a comienzos del siglo XX aceleraba, del nulo espacio asignado a los personajes femeninos, así como de su hipertrófico abuso de adjetivos y adverbios que le imprimen un estilo algo pretencioso y arcaizante, H. P. Lovecraft es uno de los pocos autores del pasado siglo al que puede atribuirse la capacidad demiúrgica de la creación de una mitología propia. Una cantera de ficción inagotable, por su propia imprecisión a veces, y también por la amplificada red de acólitos con los que mantuvo una constante retroalimentación mutua: el famoso Círculo de Lovecraft. Formado por autores Robert Bloch, August Derleth, Robert E. Howard y Clark Ashton Smith, entre otros, nucleados en torno a la mítica revista pulp Weird Tales. Estratos de ficción sedimentada por el mismo Lovecraft al incluir, en un excurso borgeano, a sus propios precursores, los escritores que lo inspiraron: Lord Dunsany, Ambrose Bierce, Arthur Machen, Robert w. Chambers y Algernon Blackwood. La edición de Alianza de Los mitos de Cthulhu. Lovecraft y otros (1969, 2011) con prólogo y edición Rafael Llopis ofrece un estratificado mapa de ruta por esta concentración significativa de horror cósmico. Además de las ya clásicas ediciones de bolsillo de Alianza, Alpha Decay ha publicado una nueva traducción de la que es considerada su obra más paradigmática La llamada de Cthulhu (1926) así como una pieza rara, La búsqueda en sueños de Kaddath, la desconocida (1927), ambas con prólogos de Javier Calvo.
Sin embargo, a esta, “acumulación primitiva” siguiendo con la jerga materialista, la cantera lovecraftiana aún sigue creciendo, por la acumulación infinita de reescrituras tanto en la literatura, el cómic, los videojuegos, la filosofía, el cine, así como uno de los inspiradores de la llamada criptoarqueología que colmó los círculos del misterio y la investigación paranormal de los 70 y 80 con la creación de ese misterioso culto a ancestrales deidades extraterrestres, como afirma Jason Colavito en H.P. Lovecraft: The Cult of Alien Gods and the Extraterrestrial Pop Culture (2005). Un yacimiento donde han hundido sus picos y palas escritores de raza anfibia entre el cómic y la ficción como el incombustible Alan Moore en su saga Providence (Panini, 2016) o el prolífico Neil Gaiman en su hilarante relato Cthulhu. También Erik Kriek adaptó algunas de sus historias en Lovecraft: Desde el Más Allá (La Cúpula, 2012) donde con un manierismo pulp hace latir de nuevo una amenaza cósmica y silenciosa en sus lectores.
Además de los diversos medios y géneros de la ficción contemporánea, la filosofía actual también sigue excavando en esa mina, en apariencia, inagotable. Así es como uno de los teóricos afines al realismo especulativo como Eugene Tacker promueve el terrorismo ontológico en su serie de Horror of Philosophy. Ensayos como En el polvo de este planeta (Materia oscura, 2015) o Pesimismo cósmico (Melusina, 2017) alumbran reminiscencias al antihumanismo nihilista de Lovecraft. También la afamada bióloga feminista Donna Haraway recuperó a la deidad arcana con cabeza cefalópoda y alas de dragón, Cthulhu, para especular sobre un futuro posible después de la catástrofe ecológica irreversible en Staying with The Trouble: Making Kin in the Cthulucene (Duke University Press, 2016). Así es como su obra y, sobre todo, su legado, parece seguir invocándonos, desde las capas subterráneas de nuestros actuales temores inconscientes y colectivos, como esos alienígenas dioses primigenios enterrados hace eones bajo nuestros pies, para alertarnos sobre este presente de progreso acelerado, tan denostado en su propia época, por ese remilgado señorito de provincias que fue H.P. Lovecraft.

domingo, 19 de marzo de 2017

LOVECRAFT EN UNA CONFERENCIA DE KRUTCH




El 5 de marzo de 1930 Lovecraft asistió a una conferencia impartida por el crítico literario y escritor estadounidense Joseph Wood Krutch (1893-1970),natural de Knoxville (Tennessee), quien escribió numerosas biografías, ensayos y libros de crítica, fue profesor en el Brooklyn Politechnic de Nueva York, y de 1937 a 1953 en la Universidad de Columbia. Uno de las primeras obras relevantes de Krutch fue un estudio sobre Poe, titulado Edgar Allan Poe: A Study in Genius (1926), y precisamente para una conferencia sobre este autor fue a la que asistió Lovecraft en 1930, aunque no hay constancia de en qué ciudad tuvo lugar (suponemos que Nueva York). En una carta a August Derleth fechada el 10 de marzo del citado año, Lovecraft escribió lo siguiente:
5 de marzo, escuché a Joseph Wood Krutch dar una conferencia sobre Poe, pero no dijo nada más que lo que hizo en su libro publicado en 1926. Tiene un gesto nervioso. Se aferra a un escritorio y se balancea como si estuviera a punto de saltar sobre él.

sábado, 18 de marzo de 2017

RELATO HOMENAJE A LOVECRAFT EN "PLAYGROUND"





Hace tres días, el pasado 15 de marzo, para homenajear a Lovecraft en el 80 aniversario de su fallecimiento, la revista digital Playground (aquí su página web), una revista de reseñas, críticas y entrevistas de cine, literatura, música y otros muchos temas fundada en 2008, publicó un breve relato titulado El episodio más negro de la vida de H.P. Lovecraft no contiene monstruos, por el escritor asturiano Diego Álvarez Miguel (n.1990), director de la revista Oculta, cuya web podéis consultar aquí. Se trata de un breve cuento que narra un episodio ficticio en la vida de Lovecraft en el verano de 1936, el último de su vida. Lo podéis leer en este enlace, y aquí también.





H.P. Lovecraft no toleraba bien el frío, pero mucho menos toleraba el tórrido calor de los veranos en la ciudad.
Por eso, en los últimos años de su vida, procuraba esconderse de los meses más calientes en los densos y descoloridos bosques de Nueva Inglaterra, en una cabaña de madera cerca del lago en que nace el río Connecticut, lugar en el que incluso en los días de más calor uno puede sentir el aullido eléctrico de la nieve derritiéndose.
Y aquel verano de 1936 no iba a ser diferente, pero sí que iba a ser el último.
Howard Phillips buscó sombra entre los árboles a mediados de julio, cargado con la valija llena de latas y papeles, con un par de libros y poca ropa, con una teoría abominable rondando su cabeza cansada.
Temblaba por el camino. O era el camino quien iba temblando por él.
Al llegar a la cabaña vació la maleta sobre el colchón y, sin comprobar que todo estaba en orden, sin comprobar que las cosas seguían como las había dejado en su última visita, salió a pasear por el bosque, a cruzar riachuelos de agua tibia, a sentir una nueva humedad trepando por sus piernas pálidas y desnutridas.
Pero resulta que aquel día no calculó bien la hora ni el sendero.
Primero, fue el lobo quien precipitó con su diente la noche. Después, la nieve gimiendo en el aire, la niebla. Más tarde, la luz subiendo la montaña al galope.
Los troncos de los árboles erguidos como hombres, pero fríos como muertos.
El aliento que salía de su boca ardía en el aire y ascendía con alas de algodón.
Retumbaba el trueno con la voz del miedo, crepitaba el rayo con la intensidad y la urgencia de la vida.
En fin, la tormenta le atrapó con su llanto inconsolable, y aun conociendo el sagrado signo del cielo, Lovecraft no contempló la posibilidad de retroceder.
Entre los animales salvajes que lo rodeaban en la penumbra, entre las cabezas jíbaras que la luz de la luna parecía colgar de las ramas más altas, entre el agua que laminaba la oscuridad con su ancestral susurro, Howard Phillips caminó sin mirar atrás, directamente hacia el aire negro y vacío.
Caminó decididamente, leyó las señales que el destino le mostraba y abrazó la lluvia y la noche como una llama abraza al mismo tiempo la madera y la ceniza.
Sin mirar atrás, como digo.
Directamente hacia el aire negro y vacío.
Hasta hoy.

viernes, 17 de marzo de 2017

MAPLECROFT






En 2014 la editorial estadounidense Ace Books (fundada en 1952, es la más antigua todavía en activo que publica ciencia ficción, terror y fantasía) sacó a la venta la novela de terror Maplecroft, de la escritora Cherie Priest (aquí su página web). Esta obra de 448 páginas narra un suceso real de la historia reciente de los Estados Unidos, que se ha convertido en un mito moderno (incluso ha aparecido en un episodio de Los Simpson, como podéis ver aquí), mezclándola con el mundo tenebroso de Lovecraft. La novela cuenta el famoso caso de Lizzie Borden (1860-1927), una mujer acusada de asesinar con un hacha a su padre, Andrew Borden y su madrastra, Abby Gray, el 4 de agosto de 1892, en Fall River (Massachusetts), en una región que Lovecraft conocía muy bien. Al parecer, Borden, que perdió a su madre cuando solo tenía tres años, vivió durante 28 años junto a su madrastra, a la que consideraba una mujer grosera y desagradable, y la convivencia en la casa familiar se volvió tan insoportable que se cree que la joven asesinó a ambos, aunque tras un juicio que fue seguido por interés por todo el país fue absuelta. Poco después, Lizzie y su hermana dejaron su casa y se instalaron en otra, en el mismo Fall River, a la que llamaron Maplecroft, de ahí el título de la novela. Pues bien, Priest comienza su obra en ese momento, en 1894. Su premisa es que Lizzie cometió los asesinatos, pero por muy buenas razones. Su padre y su madrastra estaban siendo transformados en algo más que humano. Fueron los primeros, y no serán los últimos. Hay algo en el océano, algo que está tratando de llegar a tierra, un terror que, aunque no se mencione a Cthulhu ni los Profundos, tiene mucho que ver con ellos. Y Lizzie y Emma (su hermana mayor) pudieron haberlo ayudado sin saberlo. Ahora Lizzie y Emma, ​​que sucumbe rápidamente a esa extraña enfermedad, están solas en Maplecroft y tratan desesperadamente de salvar a los habitantes de Fall River. 


Lizzie Borden.

jueves, 16 de marzo de 2017

LOVECRAFT Y CROWLEY EN "PRETERNATURAL"






En el programa de Radio Exterior de RNE (Radio Nacional de España) Preternatural, un espacio dedicado a la ficción fantástica que entre sus contenidos se incluyen los vampiros y otros seres monstruosos, dirigido y presentado por el periodista Luis García Chapinal, que se emite todos los sábados de 4 y media a 5 de la madrugada, y cuya web tenéis en este enlace, en su emisión del pasado 11 de marzo, estuvo dedicada a la relación entre Lovecraft y Aleister Crowley con el título de H.P. Lovecraft y Aleister Crowley: conexión con el mundo espiritual. En dicho programa, se abordó este tema, como explican en su web:
 El renacimiento mágico es un libro escrito por el ocultista británico Kenneth Grant, publicado por primera vez en 1972. Es el primer volumen de su trilogía tifoniana. En este trabajo introdujo por primera vez su hipótesis acerca de que el mito de Cthulhu, del escritor Howard Phillips Lovecraft fue una revelación psíquica presentada como ficción, una idea que elaboraría y extendería más lejos en posteriores trabajos. Lo que aparentemente se presenta como ficción, a menudo es un vehículo que enmascara realidades profundas.
Sobre la relación entre Lovecraft y Crowley, y la Orden Tifoniana de Grant hace algunos años escribí esta entrada. Y podéis escuchar el programa completo de radio en este enlace.

 

miércoles, 15 de marzo de 2017

DE INNSMOUTH A LA VIGA






El pasado viernes 10 de marzo se celebró en el Centro de Arte y Cultura Circo Volador, situado en la Calzada de la Viga, número 146 de Colonia Jamaica de México D.F., (aquí su página web), organizado por la revista Comikaze, dedicada al mundo del cómic (aquí su web), el tercer homenaje a la figura de Lovecraft, conmemorando el 80 aniversario de su muerte, bajo el título de De Innsmouth a la Viga, Tercer Homenaje a Lovecraft. El programa, plagado de conferencias, presentaciones de libros, venta de objetos lovecraftianos, etc., fue el siguiente:
16:00 a 16:30 horas: Howard Lovecraft: Los tres reinos. Presentación editorial de la obra de Bruce Brown, publicada en México por Editorial Caligrama. Con Ricardo Cachóua, traductor de la saga.
16:40 a 17:10 horas: Lovecraft: Un tributo de autores mexicanos. Presentación editorial a cargo de La Sangre de las Musas, con Carlos Camaleón y autores invitados.
17: 20 a 18:00 horas: Luveh Kerapf en llamas: La influencia de Lovecraft en las letras mexicanas. Con los escritores Ricardo Guzmán Wolffer y Miguel Lupián.
18:10 a 18:50 horas: Los mitos de HP Lovecraft en la obra de Alan Moore. Conferencia impartida por el escritor Dán Lee.
19:00 a 19:45 horas: Música, criaturas lovecraftianas y experimentos auditivos. Con la locutora y escritora Luisa Iglesias Arvide.
20:00 a 21:00 horas: Espacio Cthulounge. Zona de convivencia ambientada con la inenarrable selección musical extraída de la fonoteca oculta del mismísimo DJ Cthulhu.
Un evento en tierras de México para conmemorar hoy, 15 de marzo, que hace exactamente 80 años moría el maestro Lovecraft en un hospital de Providence a los 46 años.

martes, 14 de marzo de 2017

DIBUJO DE LOVECRAFT DE "EL MODELO DE PICKMAN"





Entre los muchos objetos y manuscritos de Lovecraft sacados a subasta en las últimas décadas, quiero destacar hoy un curioso dibujo del propio escritor, junto con el texto mecanografiado del relato El modelo de Pickman (1926), publicado en la revista Weird Tales en octubre de 1927. Formado por quince hojas mecanografiadas con múltiples correcciones a lápiz, y fechada en 1926, con el membrete en la parte superior del primer folio que reza H.P. Lovecraft/10 Barnes Street/Providence R.I., se incluye un dibujo original de Lovecraft sobre el mencionado relato, que muestra a una de las monstruosas criaturas lobunas que retrata el pintor protagonista, Richard Upton Pickman, y que está fechado el 28 de julio de 1934, ocho años después de escribir el cuento.

lunes, 13 de marzo de 2017

EL CARDENAL MERCIER EN PROVIDENCE






El 30 de septiembre de 1917 la comunidad católica de Providence recibió la visita de un eminente cardenal, el belga Désiré Félicien-François-Joseph Mercier (1851-1926), arzobispo de Mechelon de 1906 a 1926, cardenal desde 1907 y rector de la Universidad de Lovaina, famoso por la resistencia mostrada durante la ocupación de Bélgica por los alemanes en 1914, durante la Primera Guerra Mundial. Durante su visita a Providence, el cardenal Mercier fue recibido en la Mansión Banigan, situada muy cerca del número 454 de Angell Street, por entonces el hogar de Lovecraft, que era la residencia de los hijos e hijas del empresario Joseph Banigan (1839-1898), nacido en Irlanda y que hizo una gran fortuna con el comercio del caucho de Brasil, y que como fervoroso católico, había hecho numerosas donaciones a la Iglesia, como podéis leer en este enlace. Las tías de Lovecraft conocían desde pequeñas a las hijas de Banigan, en especial a Mary Anne B. McElroy (1861-1923), y algunos de sus nietos fueron compañeros de juego del escritor cuando era un niño. En una carta escrita a su amigo Alfred Galpin, fechada el mismo 30 de septiembre de 1917, relató la visita del cardenal Mercier a sus vecinos, y escribió entre otras cosas:
El barrio es muy honrado hoy. Su eminencia el cardenal Mercier de Bélgica se entretuvo en la mansión McElroy, sólo cuatro casas al oeste del Castillo Theobald [la casa de Lovecraft]en la calle Angell. Mi tía está ahora allí en la recepción dada en su honor.Los extensos terrenos están vallados para disuadir a las multitudes curiosas, y los toldos cubren los largos recorridos por donde se llega a la mansión desde la calle. Su eminencia dormirá allí esta noche, y luego partirá hacia la ciudad sin ley de Bosting [Boston]. Me gustaría ver al cardenal, pero hoy me siento miserablemente confundido como para experimentar alguna agitación o excitación.

El empresario Joseph Banigan.

domingo, 12 de marzo de 2017

POSTAL DE LOVECRAFT, COOK Y GOODENAUGH









En 1927 Lovecraft hizo un breve viaje a Vermont para visitar a dos colegas con los que había mantenido correspondencia; uno era el periodista Vrest Orton, sobre el que escribí en esta entrada, y otro el poeta Arthur H. Goodenough (1871-1936), sobre el que hay una curiosidad en esta entrada, a los que volvería a visitar en 1928, y de cuyos viajes se inspiró para escribir El que susurra en la oscuridad. Pues bien, durante la primera estancia de Lovecraft en Battleboro (Vermont), el escritor se alojó en la granja familiar de los Goodenough, que fue construida en una fecha tan temprana como 1783, como podéis leer en este enlace, y allí, el mismo día en que posaron en un foto Lovecraft, su amigo W. Paul Cook y el propietario de la granja, el 21 de agosto de 1927, también firmaron juntos una postal que enviaron a Leonard Tilden, editor y periodista aficionado. La postal mostraba una vista de Brattleboro, y en el reverso, el texto decía lo siguiente:
¡Reunión amateur memorable! Esta es la primera vista del Laureado de Vermont de un aficionado en persona desde que Cook abrió el camino. También mi primera vista de Vermont-país exquisito! Estoy parando con Cook en Athol.  
Recuerdos-H.P. Lovecraft. Arthur H. Goodenough. W.P. Cook.


sábado, 11 de marzo de 2017

LOVECRAFT EN KEY WEST



Postal con una ilustración del Hotel La Concha de Key West.


En mayo de 1931 Lovecraft comenzó un largo viaje en autobús que le llevó por Washington, Richmond, Salem, Charleston, St. Augustine y finalmente Dunedin (Florida), donde había sido invitado por su amigo, el escritor y reverendo Henry S. Whitehead (1882-1932), sobre el que escribí en esta entrada. Tras una estancia de varias semanas en la casa de Whitehead, Lovecraft hizo un viaje hasta Key West, el lugar más al sur al que llegó el escritor en sus periplos. Key West, cuyo nombre original es Cayo Hueso, está situada en la isla del mismo nombre, que fue descubierta en 1521 por el conquistador español Juan Ponce de León, y estuvo en poder de los españoles hasta 1821. Allí Lovecraft observó la clara influencia lationamericana en la ciudad, que llevaba poco más de cien años en poder de Estados Unidos, y la arquitectura española comenzó a intrigarle, y en una carta escrita a su tía Lillian Clark con fecha de 16 de junio de 1931, observó entre otras cosas: Los cubanos locales son muy pintorescos...y no tan escuálidos como nuestros italianos de Federal Hill. Sobre la ciudad, que encontró encantadora, escribió que era realmente vieja [de hecho, mucho más vieja que Providence o las ciudades más antiguas de EE.UU.] y naturalmente desarrollada. De haber tenido dinero, habría continuado su viaje hasta Cuba, que se encuentra a poco más de 160 kilómetros. Durante sus días de estancia en Key West, Lovecraft se alojó en La Concha Hotel, situado en Duval Street, un famoso edificio en el que también se alojaron escritores como Ernest Hemingway, en 1928 (solo tres años antes que Lovecraft, aunque se quedaría a vivir varios años en la ciudad y no es descartable que ambos autores se cruzaran por la calle en alguna ocasión, aunque obviamente ninguno de los dos se conocían) y Tennessee Williams, en 1947, cuando escribió su famosa obra Un tranvía llamado deseo, y quien como Hemingway, acabaría por quedarse a vivir en Key West.

viernes, 10 de marzo de 2017

EL PROFESOR SERVISS Y LOVECRAFT





En uno de los más conocidos relatos de Lovecraft, Más allá del muro del sueño (1919), encontramos una referencia directa a un reputado astrónomo estadounidense, Garrett P. Serviss (1851-1929), que fue un divulgador científico con decenas de obras publicadas y también uno de los primeros escritores de ciencia ficción. Lovecraft, que como sabemos era un gran aficionado a la astronomía ya desde su temprana niñez, conocía al dedillo la obra de Serviss, y aprovechó la ocasión para introducir en el mencionado relato una cita extraida de uno de sus más importantes ensayos, Astronomy with the Naked Eye (1908), un volumen que contenía una detallada descripción de las estrellas, planetas y constelaciones conocidas hasta el momento. El pasaje del relato de Lovecraft en el que aparece la cita del trabajo de Serviss es el que concluye el cuento, y es el que sigue:


Como ya he admitido, mi superior, el viejo doctor Fenton, niega la realidad de cuanto he dicho. Afirma que me hallaba colapsado por la tensión nerviosa y sumamente necesitado de las largas vacaciones con sueldo completo que tan generosamente me concedió. Jura por su honor profesional que Joe Slater no era sino un paranoico incurable, cuyas fantásticas concepciones debían proceder de la tosca herencia de cuentos populares que circulan aún en la más decadente de las comunidades. Todo eso dice... aunque no puedo olvidar lo visto en el cielo tras la noche de Slater. Para evitar que me creáis un testigo parcial, será otra pluma la que de éste último testimonio, que quizás pueda suplir el clímax que esperabais. Reseñaré el siguiente informe sobre la estrella Nova Persei, extraído de las notas de esa eminente autoridad astronómica, el profesor Garrett P. Serviss.
«El día 22 de febrero de 1901, una nueva y maravillosa estrella fue descubierta por el doctor Anderson, de Edimburgo, no lejos de Algol. Ningún astro era antes visible en ese lugar. En veinticuatro horas, la desconocida había alcanzado brillo suficiente como para opacar Capella. En una semana o dos había aminorado visiblemente, y con el paso de unos pocos meses apenas era visible a simple vista.»