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martes, 30 de abril de 2013

JOHN HOWE Y LOVECRAFT



El dibujante e ilustrador canadiense John Howe (n.1957) es conocido sobre todo por sus ilustraciones de trabajos de J.R.R. Tolkien y su colaboración en las películas de El Señor de los Anillos de Peter Jackson, pero también ha trabajado dibujando otras famosas obras de fantasía.Así, no podían faltar algunas ilustraciones basadas en el mundo de Lovecraft, del que en su web se confiesa admirador de su obra.Entre otros dibujos, encontramos este del año 1983, titulado On the Road to Dunwich (En el camino a Dunwich).


 Este otro, titulado The Nameless Isle (La isla sin nombre),es una ilustración del relato La búsqueda onírica de la desconocida Kadath, y según dice el propio Howe en la web,la increíble historia de Randolph Carter es la más exótica y peligrosa búsqueda y uno de mis libros favoritos absolutos. Las imágenes más ricas, más inusuales y difíciles de encontrar en una novela de fantasía. Yo quiero ilustrar ese relato algún día; todo lo que necesito es una buena excusa.
 
 

lunes, 29 de abril de 2013

EL EDIFICIO FLEUR DE LYS



En su tarjeta se leía el nombre de Henry Anthony Wilcox, y mi tío había reconocido en él al hijo menor de una excelente familia, con la que estaba ligeramente relacionado. Wilcox, que desde hacía un tiempo estudiaba dibujo en la Escuela de Bellas Artes de Rhode Island, y que vivía en el hotel Fleur de Lys muy cerca de esta institución, era un joven precoz de genio indudable, pero muy excéntrico.(...)Wilcox vivía aún, solo, en el Fleur de Lys de la Calle Thomas, desagradable imitación victoriana de la arquitectura bretona del siglo XVII. La fachada de estuco del hotel lucía ostentosamente entre las encantadoras casas coloniales y a la sombra del más hermoso campanario georgiano que pudiera verse en Norteamérica.(...)El bajorrelieve era un rectángulo tosco de dos centímetros de espesor y de unos treinta o cuarenta centímetros cuadrados de superficie; indudablemente de origen moderno. Los dibujos, sin embargo, no eran nada modernos, ni por su atmósfera ni por su sugestión; pues aunque las rarezas del cubismo y el futurismo sean numerosas y extravagantes, no suelen reproducir esa críptica regularidad de la escritura prehistórica. Y la mayor parte de los dibujos parecía ser ciertamente alguna especie de escritura. A pesar de mi familiaridad con los papeles y colecciones de mi tío, no logré identificarla, ni sospechar siquiera alguna remota relación. 
Sobre esos supuestos jeroglíficos había una figura de carácter evidentemente representativo, aunque la ejecución impresionista impedía comprender su naturaleza. Parecía una especie de monstruo, o el símbolo de un monstruo, o una forma que sólo una fantasía enfermiza hubiese podido concebir. Si digo que mi imaginación, algo extravagante, se representó a la vez un pulpo, un dragón y la caricatura de un ser humano, no traicionaré el espíritu del dibujo. Sobre un cuerpo escamoso y grotesco, provisto de alas rudimentarias, se alzaba una cabeza pulposa y coronada de tentáculos; pero era el contorno general lo que la hacía más particularmente horrible. Detrás de la figura se embozaba una arquitectura ciclópea. 
La llamada de Cthulhu (1926).H.P. Lovecraft.


El hotel Fleur de Lys, que aparece descrito en los fragmentos de La llamada de Cthulhu que podéis leer más arriba, está basado en un edificio existente en Providence, el edificio del mismo nombre sito en el número 7 de Thomas Street, ya que como muchos sabéis Lovecraft solía describir en sus relatos lugares y casas que existían en su entorno más cercano y que el conocía.Este edificio fue construido en 1885 por Sidney Richmond Burleigh. Su fachada está cubierta de relieves y en particular el que aparece en la imagen de abajo recuerda vagamente el bajorrelieve creado por Henry Anthony Wilcox en La llamada de Cthulhu.


viernes, 26 de abril de 2013

UNIFORMES LOVECRAFTIANOS DE HOCKEY

En la web Battle of California, dedicada a analizar los partidos de la Liga de Hockey sobre Hielo norteamericana, he encontrado un curioso artículo en el que un aficionado ha creado un par de uniformes de equipos de hockey ficticios basados en el mundo de los Mitos de Cthulhu.Así, tenemos los R'lyeh Cthulhus, como podéis ver en esta imagen:


Y también el equipo llamado The Kings in Yellow, basado en el relato El Rey de Amarillo (1895) de R. W. Chambers, que podéis ver aquí:

Aquí podéis leer el artículo donde el autor explica su afición a la obra de Lovecraft y como decidió crear estos diseños.Como veis, la influencia de los Mitos llega hasta los deportes.

jueves, 25 de abril de 2013

H.P. LOVECRAFT FILM FESTIVAL 2013



Como os contaba en esta entrada, el H.P. Lovecraft Film Festival & Cthulhu Con (el Festival de Cine H.P. Lovecraft y Convención de Cthulhu) es uno de los mayores eventos para aficionados a la vida y la obra del escritor de Providence.En esta ocasión, la 18ª Edición, se celebrará del 3 al 5 de mayo de este año en el Hollywood Theatre de Portland, Oregon y se proyectarán las siguientes películas de temática lovecraftiana: Razas de noche (1990), de Clive Barker,El príncipe de las tinieblas (1987) de John Carpenter,Beyond Re-Animator (2003) de Brian Yuzna,Solomon Kane (2009) de Michael J. Bassett, el film noruego Dunderland (2012) de Nils J.Nesse y las películas españolas La herencia Valdemar (2009) y La sombra prohibida(2010) de José Luis Alemán-de la primera ya hablé aquí-.Entre los expertos asistentes a los actos estarán Sandy Petersen , Brian Yuzna , Russell Cherrington , Robert M. Price, Wilum H. Pugmire, Joseph S . Pulver, padre, Nick Mamatas, Molly Tanzer, Ross Lockhart, Lee Moyer, Cameron Pierce, Cody Goodfellow, y muchos otros. Con películas y cortos independientes, largometrajes clásicos, lecturas de autores, mesas redondas, una exposición de arte, eventos especiales en vivo, y las compras en el Mall of Cthulhu, esta es la reunión más grande y de mayor duración de los fans de Lovecraft en todo el mundo.Para más información, podéis consultar la web oficial, donde encontraréis los precios para las entradas de este festival imprescindible para los fans de Lovecraft.

jueves, 18 de abril de 2013

LA NUEVA OBRA DE ALAN MOORE


El guionista y dibujante británico Alan Moore ha confirmado recientemente que está trabajando en una ambiciosa obra relacionada con el mundo de Lovecraft.No es la primera vez, ya que en esta entrada os hablé de su cómic Neonomicon, basada en temas lovecraftianos.Pues bien, la obra en la que está inmerso Moore se titulará Providence y mezclará los Mitos de Cthulhu con la descripción realista de la sociedad de Estados Unidos a principios del siglo XX y la biografía de Lovecraft. En palabras del propio autor:
 "Con Providence lo que estoy haciendo es investigar a la sociedad americana de 1919 al igual que lo estoy haciendo con Lovecraft, y estoy conectando la temática de Lovecraft, su personalidad, hasta cierto punto, con las tensiones evidentes en la sociedad norteamericana. Así que la investigación que estoy realizando sobre la América de 1919, sobre la cultura gay de 1919, en la forma en la que la cultura americana comenzaba a adherirse en este punto, y la investigación sobre los lugares, porque esta obra está ambientada en la América real; no existe Arkham, ni Innsmouth, pero sí hay lugares reales que según creo son coherentes con las historias de Lovecraft. Lo que significa que, por ejemplo, en el cuarto número he acumulado una cantidad enorme de material sobre la ciudad de Athol en Massachusetts. Sé probablemente más sobre Athol que la gente que vivía allí. Tenemos la historia completa de la ciudad, su presente situación, mapas de diferentes períodos... Estoy exprimiendo toda mi capacidad para hacerlo lo más auténtico posible". Moore incluso ha comparado este proyecto con su mítica obra Watchmen:
"Es un poco como 'Watchmen' en el sentido de que la premisa básica de 'Watchmen' era, si estos ridículos superhéores existieran de veras en un mundo real, entonces, ¿qué tipo de personajes serían y en qué tipo de mundo tendrían que acomodarse? Y fue también una reflexión sobre la ficción superheroica y muchas cosas más. Es obvio que ['Providence'] es un animal completamente diferente, pero tiene sus similitudes. Parte de lo siguiente: Si los personajes de Lovecraft, los monstruos de Lovecraft y los lugares de Lovecraft existieran en el mundo real, entonces, ¿cómo serían y cómo sería su mundo? Así que es la misma premisa, pero me está llevando en unas novedosas y muy sugerentes direcciones".   
El anuncio de este esperado cómic lo hizo Moore en la Convención del Comic de Nueva York (New York Comic Con) en septiembre de 2012 y de momento no hay fecha para que la obra esté terminada y lista para salir al mercado.

miércoles, 17 de abril de 2013

EL SMARTPHONE H.P. LOVECRAFT

En la web ElMundoToday , un periódico digital de humor fundado en 2009 por Xavi Puig y Kike García, apareció en marzo de 2011 la siguiente noticia que reproduzco íntegra.Se trata, obviamente, de una noticia falsa y humorística, que siempre nos viene bien para reir en estos tiempos de crisis.
HEWLETT PACKARD LANZA EL "SMARTPHONE" H.P. LOVECRAFT
Es el único móvil que en lugar de colgarse se desmaya

Tras algunos desmayos y cierto olor a moho que hizo pensar a los presentes que se había despertado un horror abominable largo tiempo dormido, el ejecutivo volvió al inglés. Reconoció, no obstante, que le resultaba difícil explicar “todas las cosas malditas” que esconde el terminal si tenía que limitarse a usar un lenguaje de origen humano. Sin embargo, el precio del dispositivo, 500 dólares, pudo entenderse perfectamente. “Piensen que la mayoría de nuestros programadores e ingenieros han enloquecido al construirlo. Nos parece un precio justo”, especificó.
 
No se conecta a la red 3G sino a una dimensión más allá del tiempo y el espacio. 
El diseño del teléfono -no euclidiano- ha sido aplaudido especialmente por “la fría e inexorable superficie de pulido espejo, negro como la noche más negra” que conforma el teclado y el reverso del terminal. Apotheker hizo referencia a “funciones del teléfono que no están hechas para ser comprendidas por el hombre”, por lo que no se detuvo en ellas, pero confió en que el papiro “forjado de carne humana” que acompaña al “smartphone” sea suficiente para llevar a cabo “los ritos más básicos”.

En cuanto al sistema operativo, según la marca sólo puede decirse que “va más allá de lo que la razón humana puede comprender”. “Y no, no nos referimos a Windows Mobile”, especificó Apotheker sarcásticamente. “No, en serio, no sabemos qué cosas tenebrosas puede hacer. Úsenlo con cuidado. Si sangra, lo mejor es apagarlo”.
 Fuente: El Mundo Today.

martes, 16 de abril de 2013

ALGUNAS NOTAS SOBRE ALGO QUE NO EXISTE

Como algunos de vososotros sabéis, Lovecraft escribió varias autobiografías que, en ocasiones, fueron publicadas o enviadas por carta a sus amigos o que nunca llegaron a ver la luz.Este es el caso de un breve texto titulado Algunas notas sobre algo que no existe (Some Notes on a Nontity), que escribió el 23 de noviembre de 1933 para la revista Unusual Stories y que nunca fue publicado en vida de su autor.Habría que esperar a 1943 para verlo publicado; y, entre otras obras, apareció más recientemente en 2006 en los Collected Essays, Volumen 5, editado por S.T. Joshi (que aparece en esta entrada de mi blog).Aquí podéis leer este breve ensayo autobiográfico de Lovecraft traducido por Eduardo Giordanino y Carles Bellver Torlà y que también podéis encontrar en la web CiudadSeva.

ALGUNAS NOTAS SOBRE ALGO QUE NO EXISTE
Para mí, la principal dificultad al escribir una autobiografía es encontrar algo importante que contar. Mi existencia ha sido reservada, poco agitada y nada sobresaliente; y en el mejor de los casos sonaría tristemente monótona y aburrida sobre el papel.
Nací en Providence, R.I. -donde he vivido siempre, excepto por dos pequeñas interrupciones- el 20 de agosto de 1890; de vieja estirpe de Rhode Island por parte de mi madre, y de una línea paterna de Devonshire domiciliada en el estado de Nueva York desde 1827.
Los intereses que me llevaron a la literatura fantástica aparecieron muy temprano, pues hasta donde puedo recordar claramente me encantaban las ideas e historias extrañas, y los escenarios y objetos antiguos. Nada ha parecido fascinarme tanto como el pensamiento de alguna curiosa interrupción de las prosaicas leyes de la Naturaleza, o alguna intrusión monstruosa en nuestro mundo familiar por parte de cosas desconocidas de los ilimitados abismos exteriores.
Cuando tenía tres años o menos escuchaba ávidamente los típicos cuentos de hadas, y los cuentos de los hermanos Grimm están entre las primeras cosas que leí, a la edad de cuatro años. A los cinco me reclamaron Las mil y una noches, y pasé horas jugando a los árabes, llamándome «Abdul Alhazred», lo que algún amable anciano me había sugerido como típico nombre sarraceno. Fue muchos años más tarde, sin embargo, cuando pensé en darle a Abdul un puesto en el siglo VIII ¡y atribuirle el temido e inmencionable Necronomicon!
Pero para mí los libros y las leyendas no detentaron el monopolio de la fantasía. En las pintorescas calles y colinas de mi ciudad nativa, donde los tragaluces de las puertas coloniales, los pequeños ventanales y los graciosos campanarios georgianos todavía mantienen vivo el encanto del siglo XVIII, sentía una magia entonces y ahora difícil de explicar. Los atardeceres sobre los tejados extendidos por la ciudad, tal como se ven desde ciertos miradores de la gran colina, me conmovían con un patetismo especial. Antes de darme cuenta, el siglo XVIII me había capturado más completamente que al héroe de Berkeley Square; de manera que pasaba horas en el ático abismado en los grandes libros desterrados de la biblioteca de abajo y absorbiendo inconscientemente el estilo de Pope y del Dr. Johnson como un modo de expresión natural. Esta absorción era doblemente fuerte debido a mi frágil salud, que provocó que mi asistencia a la escuela fuera poco frecuente e irregular. Uno de sus efectos fue hacerme sentir sutilmente fuera de lugar en el período moderno, y pensar por lo tanto en el tiempo como algo místico y portentoso donde todo tipo de maravillas inesperadas podrían ser descubiertas.
También la naturaleza tocó intensamente mi sentido de lo fantástico. Mi hogar no estaba lejos de lo que por entonces era el límite del distrito residencial, de manera que estaba tan acostumbrado a los prados ondulantes, a las paredes de piedra, a los olmos gigantes, a las granjas abandonadas y a los espesos bosques de la Nueva Inglaterra rural como al antiguo escenario urbano. Este paisaje melancólico y primitivo me parecía que encerraba algún significado vasto pero desconocido, y ciertas hondonadas selváticas y oscuras cerca del río Seekonk adquirieron una aureola de irrealidad no sin mezcla de un vago horror. Aparecían en mis sueños, especialmente en aquellas pesadillas que contenían las entidades negras, aladas y gomosas que denominé «night-gaunts» [espectros nocturnos o «alimañas descarnadas»].
Cuando tenía seis años conocí la mitología griega y romana a través de varias publicaciones populares juveniles, y fui profundamente influido por ella. Dejé de ser un árabe y me transformé en romano, adquiriendo de paso una rara sensación de familiaridad y de identificación con la antigua Roma sólo menos poderosa que la sensación correspondiente hacia el siglo XVIII. En un sentido, las dos sensaciones trabajaron juntas; pues cuando busqué los clásicos originales de los cuales se tomaron los cuentos infantiles, los encontré en su mayoría en traducciones de finales del siglo XVII y del XVIII. El estímulo imaginativo fue inmenso, y durante una temporada creí realmente haber vislumbrado faunos y dríadas en ciertas arboledas venerables. Solía construir altares y ofrecer sacrificios a Pan, Diana, Apolo y Minerva.
En este período, las extrañas ilustraciones de Gustave Doré -que conocí en ediciones de Dante, Milton y La balada del antiguo marinero- me afectaron poderosamente. Por primera vez empecé a intentar escribir: la primera pieza que puedo recordar fue un cuento sobre una cueva horrible perpetrado a la edad de siete años y titulado «The Noble Eavesdropper» [El noble fisgón]. Este no ha sobrevivido, aunque todavía poseo dos hilarantes esfuerzos infantiles que datan del año siguiente: «The Mysterious Ship» [La nave misteriosa] y «The Secret of the Grave [El secreto de la tumba], cuyos títulos exhiben suficientemente la orientación de mi gusto.
A la edad de casi ocho años adquirí un fuerte interés por las ciencias, que surgió sin duda de las ilustraciones de aspecto misterioso de «Instrumentos filosóficos y científicos» al final del Webster's Unabrigded Dictionary. Primero vino la química, y pronto tuve un pequeño laboratorio muy atractivo en el sótano de mi casa. A continuación vino la geografía, con una extraña fascinación centrada en el continente antártico y otros reinos inexplorados de remotas maravillas. Finalmente amaneció en mí la astronomía; y el señuelo de otros mundos e inconcebibles abismos cósmicos eclipsó todos mis otros intereses durante un largo período hasta después de mi duodécimo cumpleaños. Publicaba un pequeño periódico hectografiado titulado The Rhode Island Journal of Astronomy, y finalmente -a los dieciséis- irrumpí en la publicación real en la prensa local con temas de astronomía, colaborando con artículos mensuales sobre fenómenos de actualidad para un periódico local, y alimentando la prensa rural semanal con misceláneas más expansivas.
Fue durante la secundaria -a la que pude asistir con cierta regularidad- cuando produje por primera vez historias fantásticas con algún grado de coherencia y seriedad. Eran en gran parte basura, y destruí la mayoría a los dieciocho, pero una o dos probablemente alcanzaron el nivel medio del «pulp». De todas ellas he conservado solamente «The Beast in the Cave» [La bestia de la cueva] (1905) y «The Alchemist» [El alquimista] (1908). En esta etapa la mayor parte de mis escritos, incesantes y voluminosos, eran científicos y clásicos, ocupando el material fantástico un lugar relativamente menor. La ciencia había eliminado mi creencia en lo sobrenatural, y la verdad por el momento me cautivaba más que los sueños. Soy todavía materialista mecanicista en filosofía. En cuanto a la lectura: mezclaba ciencia, historia, literatura general, literatura fantástica y basura juvenil con la más completa falta de convencionalismo.
Paralelamente a todos estos intereses en la lectura y la escritura, tuve una niñez muy agradable; los primeros años muy animados con juguetes y con diversiones al aire libre, y el estirón después de mi décimo cumpleaños dominado por persistentes pero forzosamente cortos paseos en bicicleta que me familiarizaron con todas las etapas pintorescas y excitadoras de la imaginación del paisaje rural y los pueblos de Nueva Inglaterra. No era de ningún modo un ermitaño: más de una banda de la muchachada local me contaba en sus filas.
Mi salud me impidió asistir a la universidad; pero los estudios informales en mi hogar, y la influencia de un tío médico notablemente erudito, me ayudaron a evitar algunos de los peores efectos de esta carencia. En los años en que debería haber sido universitario viré de la ciencia a la literatura, especializándome en los productos de aquel siglo XVIII del cual tan extrañamente me sentía parte. La escritura fantástica estaba entonces en suspenso, aunque leía todo lo espectral que podía encontrar -incluyendo los frecuentes sueltos extraños en revistas baratas tales como All-Story y The Black Cat-. Mis propios productos fueron mayoritariamente versos y ensayos: uniformemente despreciables y relegados ahora al olvido eterno.
En 1914 descubrí la United Amateur Press Association y me uní a ella, una de las organizaciones epistolares de alcance nacional de literatos noveles que publican trabajos por su cuenta y forman, colectivamente, un mundo en miniatura de crítica y aliento mutuos y provechosos. El beneficio recibido de esta afiliación apenas puede sobrestimarse, pues el contacto con los variados miembros y críticos me ayudó infinitamente a rebajar los peores arcaísmos y las pesadeces de mi estilo. Este mundo del «periodismo aficionado» está ahora mejor representado por la National Amateur Press Association, una sociedad que puedo recomendar fuerte y conscientemente a cualquier principiante en la creación. Fue en las filas del amateurismo organizado donde me aconsejaron por primera vez retomar la escritura fantástica; paso que di en julio de 1917 con la producción de «La tumba» y «Dagon» (ambos publicados después en Weird Tales) en rápida sucesión-. También por medio del amateurismo se establecieron los contactos que llevaron a la primera publicación profesional de mi ficción: en 1922, cuando Home Brew publicó un horroroso serial titulado «Herbert West - Reanimator». El mismo círculo, además, me llevó a tratar con Clark Ashton Smith, Frank Belknap Long, Wilfred B. Talman y otros después celebrados en el campo de las historias extraordinarias.
Hacia 1919 el descubrimiento de Lord Dunsany -de quien tomé la idea del panteón artificial y el fondo mítico representado por «Cthulhu», «Yog-Sothoth», «Yuggoth», etc.- dio un enorme impulso a mi escritura fantástica; y saqué material en mayor cantidad que nunca antes o después. En aquella época no me formaba ninguna idea o esperanza de publicar profesionalmente; pero el hallazgo de Weird Tales en 1923 abrió una válvula de escape de considerable regularidad. Mis historias del período de 1920 reflejan mucho de mis dos modelos principales, Poe y Dunsany, y están en general demasiado fuertemente inclinadas a la extravagancia y un colorismo excesivo como para ser de un valor literario muy serio.
Mientras tanto mi salud había mejorado radicalmente desde 1920, de manera que una existencia bastante estática comenzó a diversificarse con modestos viajes, dando a mis intereses de anticuario un ejercicio más libre. Mi principal placer fuera de la literatura pasó a ser la búsqueda evocadora del pasado de antiguas impresiones arquitectónicas y paisajísticas en las viejas ciudades coloniales y caminos apartados de las regiones más largamente habitadas de Norteamérica, y gradualmente me las he arreglado para cubrir un territorio considerable desde la glamorosa Québec en el norte hasta el tropical Key West en el sur y el colorido Natchez y Nueva Orleáns por el oeste. Entre mis ciudades favoritas, aparte de Providence, están Québec; Portsmouth, New Hampshire; Salem y Marblehead en Massachusetts; Newport en mi propio estado; Philadelphia; Annapolis; Richmond con su abundancia de recuerdos de Poe; la Charleston del siglo XVIII, St. Augustine del XVI y la soñolienta Natchez en su peñasco vertiginoso y con su interior subtropical magnífico. Las «Arkham» y «Kingsport» que salen en algunos de mis cuentos son versiones más o menos adaptadas de Salem y Marblehead. Mi Nueva Inglaterra nativa y su tradición antigua y persistente se han hundido profundamente en mi imaginación y aparecen frecuentemente en lo que escribo. Vivo actualmente en una casa de 130 años de antigüedad en la cresta de la antigua colina de Providence, con una vista arrobadora de ramas y tejados venerables desde la ventana encima de mi escritorio.
Ahora está claro para mí que cualquier mérito literario real que posea está confinado a los cuentos oníricos, de sombras extrañas, y «exterioridad» cósmica a pesar de un profundo interés en muchos otros aspectos de la vida y de la práctica profesional de la revisión general de prosa y verso. Por qué es así, no tengo la menor idea. No me hago ilusiones con respecto al precario estatus de mis cuentos, y no espero llegar a ser un competidor serio de mis autores fantásticos favoritos: Poe, Arthur Machen, Dunsany, Algernon Blackwood, Walter de la Mare, y Montague Rhodes James. La única cosa que puedo decir en favor de mi trabajo es su sinceridad. Rechazo seguir las convenciones mecánicas de la literatura popular o llenar mis cuentos con personajes y situaciones comunes, pero insisto en la reproducción de impresiones y sentimientos verdaderos de la mejor manera que pueda lograrlo. El resultado puede ser pobre, pero prefiero seguir aspirando a una expresión literaria seria antes que aceptar los estándares artificiales del romance barato.
He intentado mejorar y hacer más sutiles mis cuentos con el paso de los años, pero no logré el progreso deseado. Algunos de mis esfuerzos han sido mencionados en los anuarios de O'Brien y O. Henry, y unos pocos tuvieron el honor de ser reimpresos en antologías; pero todas las propuestas para publicar una colección han quedado en nada. Es posible que uno o dos cuentos cortos puedan salir como separatas dentro de poco. Nunca escribo si no puedo ser espontáneo: expresando un sentimiento ya existente y que exige cristalización. Algunos de mis cuentos involucran sueños reales que he experimentado. Mi ritmo y manera de escribir varían bastante en diferentes casos, pero siempre trabajo mejor de noche. De mis producciones, mis favoritos son «The Colour Out of Space» [El color que cayó del cielo] y «The Music of Erich Zann» [La música de Erich Zann], en el orden citado. Dudo si podría tener algún éxito en el tipo ordinario de ciencia ficción.
Creo que la escritura fantástica ofrece un campo de trabajo serio nada indigno de los mejores artistas literarios; aunque uno muy limitado, ya que refleja solamente una pequeña sección de los infinitamente complejos sentimientos humanos. La ficción espectral debe ser realista y centrarse en la atmósfera; confinar su salida de la Naturaleza al único canal sobrenatural elegido, y recordar que el escenario, el tono y los fenómenos son más importantes para comunicar lo que hay que comunicar que los personajes y la trama. La «gracia» de un cuento verdaderamente extraño es simplemente alguna violación o superación de una ley cósmica fija, una escapada imaginativa de la tediosa realidad; por lo tanto son los fenómenos más que las personas los «héroes» lógicos. Los horrores, creo, deben ser originales: el uso de mitos y leyendas comunes es una influencia debilitadora. La ficción publicada actualmente en las revistas, con su orientación incurable hacia los puntos de vista sentimentales convencionales, estilo enérgico y alegre, y artificiales tramas de «acción», no puntúan alto. El mejor cuento fantástico jamás escrito es probablemente «The Willows» [Los sauces] de Algernon Blackwood.


lunes, 15 de abril de 2013

LA MONJA ENANA-COMO LOVECRAFT


La Monja Enana es un grupo de electropop español formado en 1997 ( aquí podéis acceder a su web), que en su disco Pídeme un deseo (1999) incluía la canción Como Lovecraft.Aquí os dejo la letra que, como podéis observar, alude a detalles de la vida personal del escritor,como su aversión al olor a pescado y al mar.


He comprado libros raros
Que no dejo de estudiar
Con dibujos y diagramas
Que intento descifrar
Yo quiero convocar
A seres monstruosos
De tentáculos viscosos
Que viven en el fondo del mar
Porque yo quiero ser como Lovecraft
Y mi cuerpo está cambiando
No lo puedo evitar
Ya no pruebo el pescado
Y me quiero ir al mar
Me pienso trasladar
A un oscuro mausoleo
Y dormir entre los muertos
Al lado de un vampiro estelar
Porque yo quiero ser como Lovecraft
Porque yo quiero ser, yo quiero ser
Porque yo quiero ser como Lovecraft.

Aquí tenéis la canción:

sábado, 13 de abril de 2013

LA LLAMADA DE CTHULHU SEGÚN EL DOCTOR SEUSS




En la web DevianArt, donde dibujantes, fotógrafos, escritores y artistas aficionados cuelgan sus obras para que todo el mundo pueda verlas,uno de estos ilustradores que firma sus dibujos con el seudónimo de DrFaustusAU, ha realizado una obra que sería la versión de La llamada de Cthulhu según el escritor y caricaturista estadounidense Theodor Seuss (1904-1991), más conocido por Doctor Seuss, conocido por sus libros infantiles de los años 50 y 60,y creador de, entre otros, el personaje El Grinch, y natural de Massachussets. Aquí podéis ver el resultado de sus dibujos, en el que podemos observar como habría escrito e ilustrado Seuss el relato de Lovecraft para los niños.Se trata de una curiosa idea que sin duda nos arranca una sonrisa.


viernes, 12 de abril de 2013

EN LAS MONTAÑAS DE LA LOCURA-ELECTRIC BOGALOO




Panini Comics ha publicado recientemente una novela gráfica del dibujante catalán Cels Piñol (n. 1970),- creador de la famosa serie Fanhunter, una saga fantástica ambientada en un futuro alternativo en el que los fans son perseguidos- titulada En las montañas de la locura-Electric Bogaloo.En este comic se narra como en 1930, la Expedición Pabodie partió hacia el Continente Antártico para realizar prospecciones geológicas. Parte del equipo falleció y algunos regresaron sufriendo graves secuelas psicológicas debido a lo que allí encontraron. A finales de 1931 se perdió el contacto con la Expedición Starkwather-Moore, que siguió a la primera. En 1938, el millonario Alejo Crow pretende descubrir qué sucedió. Su biógrafa, Erika Konstantin, será la testigo privilegiada de unos hechos que pondrán a prueba la cordura de la humanidad. Piñol fusiona el mundo de H. P. Lovecraft, y concretamente su conocida novela corta En las montañas de la locura (1931), con la trama del universo Fanhunter. Terror cósmico, aventuras ultraterrenas, libros apócrifos y humor forman esta narración que podéis encontrar ya a la venta en librerías y en internet.
El autor, Cels Piñol.

Aquí tenéis el trailer del libro,para disfrutarlo:

jueves, 11 de abril de 2013

LÍNEA TEMPORAL DE LOS MITOS DE CTHULHU


En la completa y recomendable web TheNetherReal, creada por el estadounidense Jim Hawley y dedicada a la obra, la vida y la influencia de Lovecraft, podemos encontrar una fantástica línea temporal de los Mitos de Cthulhu,bajo el título de When the Stars are Right (Cuando las estrellas son propicias).En la presesentación de esta página (aquí tenéis el enlace), Hawley nos dice lo siguiente:
Esta página intenta establecer una línea de tiempo definitiva de los eventos retratados en la ficción de HP Lovecraft y los Mitos de Cthulhu. Al revisar las historias, más y más acontecimientos se irán añadiendo. Si usted tiene un evento que piensa que debería estar en esta lista, utilice el formulario de envío para comunicármelo. No tiene que ser de una historia de Lovecraft, con tal de que la historia pertenezca a los Mitos de Cthulhu. He recibido una gran cantidad de información que estaba incompleta o formaba parte aparentemente de partidas de CoC (Call of Cthulhu,o La llamada de Cthulhu, el famoso juego de rol). Aunque yo respeto lo que están tratando de expresar, no puedo utilizarlo aquí en esta columna. La información aquí representada es parte de un mundo de ficción, y se debe escribir como tal.


En esta línea temporal podemos encontrar los hechos narrados en los relatos de Lovecraft y de otros autores encuadrados en los Mitos, y así abarcan desde mil millones de años antes de Cristo, con la llegada a la Tierra de la Gran Raza de Yith , según se cuenta en En la noche de los tiempos (1934-1935), hasta el año 15.000 después de Cristo, cuando Nug Soth, un brujo de los oscuros conquistadores de la Tierra , es víctima de una transferencia mental por parte de un miembro de la Raza de Yith y llevado hasta dicho año, evento que aparece también en el relato citado.Uno de los últimos hechos que aparecen en el siglo XX corresponde a agosto de 1935, cuando el doctor Dexter investiga la misteriosa iglesia de Federal Hill y encuentra el Trapezoedro Resplandeciente, y decide arrojarlo al fondo de la Bahía de Narragansett, según se narra en El morador de las tinieblas (1936).
Os recomiendo a todos que visitéis esta página si queréis ampliar información acerca de los relatos de Lovecraft y sus seguidores.

lunes, 8 de abril de 2013

DOS NUEVOS MICROORGANISMOS CON NOMBRES LOVECRAFTIANOS


En un estudio publicado en marzo de este año en la revista científica PlosOne (aquí podéis leer el artículo en inglés), un grupo de científicos canadienses de la Universidad de British Columbia encabezados por Erick James, ha descubierto dos nuevas especies de microbios de aspecto extraño que viven en los intestinos de las termitas y son organismos unicelulares que pertenecen al mundo de las protistas (organismos eucariotas que no forman tejidos diferenciados ni órganos y que no pertenecen al mundo vegetal ni al animal).
El mayor de los organismos descubiertos ha recibido el nombre de Cthulhu macrofasciculumque en honor a uno de los dioses principales creados por Lovecraft que, como sabéis, fue descrito como una criatura vagamente antropomorfa pero con cabeza de pulpo, cara llena de tentáculos y un cuerpo hinchado y gelatinoso con garras y alas estrechas.Según explica el doctor James, "la primera vez que lo vimos por el microscopio , tenía el mismo movimiento singular, casi como un pulpo." En cuanto al otro microorganismo,más pequeño y con menos tentáculos, fue bautizado como Cthyllha microfasciculumque, en honor a Cthylla, una de las hijas de Cthulhu, que fue una aportación de Brian Lumley a los Mitos de Cthulhu y apareció en su novela La transición de Titus Crow (1975).
Aquí en este vídeo podéis ver al microorganismo Cthulhu en acción:

El mayor de los microorganismos hallados ha recibido el nombre de Cthulcu, en honor al personaje principal de Lovecraft, que fue descrito por su autor como una criatura de los océanos vagamente, antropomorfo pero con cabeza de pulpo,  la cara llena de tentáculos y un cuerpo elástico, hinchado con garras y alas estrechas.

"La primera vez que lo vimos por el microscopio, tenía el mismo movimiento singular, casi como un pulpo nadando”,  explica el investigador en la publicación.

Por su parte, la Cthylla microfasciculumque, como han denominado al otro microorganismo, es más pequeño y tiene menos tentáculos. Cthylla, en la ficción, era la hija secreta de Cthulhu, aunque no fue una creación de Lovecraft, sino que fue  el escritor británico Brian Lumley quien la agregó a la mitología de Cthulcu en 1970.
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Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/91097-lovecraft-entranas-termita-cthulhu


explica que estos microorganismos pertenecen al mundo de las protistas (organismos eucariotas unicelulares o pluricelulares que no forman tejidos diferenciados ni órganos y que no pertenecen ni al mundo animal ni al vegetal).


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/91097-lovecraft-entranas-termita-cthulhu
organismos eucariotas unicelulares o pluricelulares que no forman tejidos diferenciados ni órganos y que no pertenecen ni al mundo animal ni al vegetal).


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/91097-lovecraft-entranas-termita-cthulhu
estos organismos unicelulares, explica que estos microorganismos pertenecen al mundo de las protistas (organismos eucariotas unicelulares o pluricelulares que no forman tejidos diferenciados ni órganos y que no pertenecen ni al mundo animal ni al ve

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/91097-lovecraft-entranas-termita-cthulhu

jueves, 4 de abril de 2013

"EL CASO DE CHARLES DEXTER WARD", DE IAN CULBARD




Hace poco os hablaba aquí de la magnífica adaptación al cómic de En las montañas de la locura, a cargo del dibujante Ian Culbard.Pues bien, recientemente se ha publicado otra adaptación de un relato de Lovecraft con dibujos y guión del mismo autor:se trata de El caso de Charles Dexter Ward, basado en la obra del mismo título de 1928.Publicada por la editorial inglesa SelfMadeHero, la novela gráfica de momento solo se puede encontrar en inglés. 
Culbard es un fino narrador y un gran artista, y hace un uso verdaderamente excelente del medio para ofrecer una panorámica sobre la obra de Lovecraft, donde las prolongadas y elaboradas descripciones se convierten en dibujos oscuros y angulares que logran capturar toda la intensidad, sin la monotonía.
En esta página podéis leer las primeras páginas del comic, eso sí, en inglés.