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martes, 16 de agosto de 2016

CUANDO ROBARON A LOVECRAFT EN NUEVA YORK






Durante su estancia en Nueva York junto a su esposa Sonia Greene, Lovecraft sufrió un robo que le marcó en cierto modo, y unido a su incapacidad para encontrar trabajo en una ciudad habitada por gran número de inmigrantes, incrementó su aversión por la Gran Manzana. Ocurrió el 24 de marzo de 1925, cuando los Lovecraft vivían en un apartamento alquilado en el número 169 de Clinton Street, en el barrio de Red Hook (donde el autor escribió el famoso relato El horror de Red Hook). Unos ladrones entraron en la casa cuando no estaba el matrimonio y robaron varios trajes que Sonia le había comprado, un abrigo, una maleta y una radio. En la completa biografía de Sprague de Camp (Lovecraft. Una biografía, capítulo 12, páginas 449-450 de la edición en español de Valdemar de 2002) podemos leer el episodio al detalle:
Antes de marcharse a Cincinnati, el último día de 1924, Sonia había llevado a Lovecraft a comprarle ropa. Le compró un traje nuevo, un abrigo, un sombrero y guantes. Exasperada por su anticuado monedero, le compró un billetero.
Lovecraft se sintió indeciso al principio. Al mirarse en el espejo, dijo: "Pero querida, esto es demasiado elegante para el Abuelo Theobald; no parezco yo. ¡Parezco un señorito engomado!"
Unos ladrones alquilaron la habitación contigua a la suya de Clinton Street 169. El domingo 24 de marzo, en que Lovecraft dormía fuera, abrieron la cerradura entre la habitación contigua y su cuarto de vestir. Le robaron el traje nuevo de verano que Sonia le había comprado, y los dos viejos de invierno. Le robaron también el abrigo nuevo, una maleta de mimbre que pertenecía a Sonia y una radio de Loveman. Le dejaron un traje viejo, dos gabanes viejos ( uno ligero y otro grueso), una chaqueta y un par de pantalones en su último grado de decrepitud.
Lovecraft se sintió anonadado, y luego furioso; especialmente porque acababa de pagar un arreglo para que le viniesen bien, ahora que había adelgazado.
Sonia dijo: "En realidad, creo que se alegró cuando le robaron el traje nuevo y el abrigo, tuvo que volver a los viejos". 

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