lunes, 13 de febrero de 2017

ALGUNAS NOTAS ADICIONALES SOBRE LOVECRAFT




Uno de los primeros textos críticos sobre la obra de Lovecraft apareció en 1940, apenas tres años después de su muerte, en un fanzine llamado The Science Fiction Fan editado por Olon F. Wiggins entre 1936 y 1941. Publicado en el número 50 de septiembre de 1940, el texto, titulado Some Further Notes on Lovecraft (en castellano, Algunas notas adicionales sobre Lovecraft), estaba firmado por el escritor y editor John B. Michel (1917-1969), natural de Nueva York y uno de los miembros de los Futurians, un grupo de aficionados a la ciencia ficción—del que también formaron parte tres autores vinculados a Lovecraft: James Blish, del que escribí en esta entrada, Robert Lowndes (quien con 21 años mantuvo una brevísima correspondencia con Lovecraft en 1937), y Donald Wollheim—, asociación de la que fue presidente en 1941. El texto, de seis páginas, analiza de forma general la obra de Lovecraft.

John B. Michel, en el centro, con otros escritores de ciencia ficción.

domingo, 12 de febrero de 2017

GERTRUDE BENNETT Y LOVECRAFT




La primera mujer estadounidense escritora que destacó en la ciencia ficción y la fantasía fue Gertrude B. Bennett (1883-1948), que escribió y publicó bajo el seudónimo de Francis Stevens. Nacida en Minneapolis en 1883 y casada con un periodista y explorador inglés, Bennett publicó su primer relato de ciencia ficción, The Curious Experience of Thomas Dunbar, en 1904, en la famosa revista The Argosy, en la que Lovecraft también publicó relatos y poemas. Considerada la mujer que creó el género de la "fantasía oscura", que combina elementos de terror con la fantasía, escribió numerosos relatos y libros, como The Citadel of Fear (1918) o The Heads of Cerberus (1919), que muchos consideran la primera novela distópica de la historia. Algunos autores han sostenido la idea de que los relatos de Bennett influyeron en la obra de Lovecraft, y que éste llegó a decir de su obra Claimed en una carta enviada a The Argosy el 15 de noviembre de 1919 firmada bajo el seudónimo de Augustus T. Swift que era  una de las más extrañas y convincentes novelas de ciencia fantástica que alguna vez leerás. En realidad, este hecho proviene de una atribución errónea por parte del editor Larry Farsaci (1921-2013) en su fanzine Golden Atom del citado seudónimo a Lovecraft, cuando lo cierto es que Augustus Swift era una persona verdadera, un viejo maestro de New Bedford (Massachusetts) que escribió dos cartas a The Argosy en 1919 y en 1920 alabando el trabajo de Bennett cuando residía en Providence (como Lovecraft). Este equívoco fue repetido por otros autores y críticos como Sam Moskowitz (1920-1997), e incluso en algunas ediciones actuales de los relatos de Bennett se menciona esta cita atribuyéndosela a Lovecraft. Sin embargo, no hay constancia de que el escritor de Providence leyera los relatos de Bennett, y no existe mención alguna a esta escritora en sus numerosas cartas ni en su famoso ensayo El horror sobrenatural en la literatura.

sábado, 11 de febrero de 2017

20.000 SIGLOS BAJO LOS MARES








En 2015 la editorial 001 Editores publicó en español el cómic francés 20000 siécles sous les Mers, del guionista Richard D. Nolane y el dibujante Patrick Dumas, que apareció en 2010 bajo el sello Soleil Productions. En nuestro país apareció con el título 20000 siglos bajo los mares, y se trata de un cómic fantástico y de terror que une la obra del escritor francés Jules Verne, en concreto su famosa novela 20000 leguas de viaje submarino (1870), y su continuación La isla misteriosa (1875), con la de Lovecraft y sus Mitos de Cthulhu. La historieta, con 96 páginas en su edición en castellano, está ambientada a finales de mayo de 1871, y nos narra la historia del capitán Nemo, quien acude a la ciudad de París en poder de la Comuna en busca del profesor Aronnax. Nemo ha establecido contacto con un ser de pesadilla que lleva millones de años acechando bajo el mar y necesita al zoólogo especializado en monstruos marinos para poder romper ese contacto y salvar el mundo. Será el principio de una carrera contrarreloj que los llevará hasta la Universidad de Miskatonic, en Arkham, y acabará en la ciudad perdida de R´lyeh, dónde Cthulhu espera desde hace eones el momento de levantarse y desatar el caos.Podéis adquirir el cómic en este enlace.

viernes, 10 de febrero de 2017

LOVECRAFT SOBRE EINSTEIN




Como bien sabéis, desde temprana edad Lovecraft mostró una acusada pasión por el estudio de la astronomía, y no solo se dedicó a observar las estrellas y los astros y los diferentes fenómenos celestes, sino que escribió artículos sobre astronomía, leyó numerosos libros sobre esta ciencia y se mantuvo al día sobre los avances y los nuevos descubrimientos (como el del planeta enano Plutón en 1930, que él había llegado a vaticinar de alguna manera al crear el planeta Yuggoth). Entre las nuevas teorías sobre el universo, su origen y su esencia, hay que destacar sin duda la famosa Teoría de la Relatividad del científico estadounidense de origen alemán Albert Einstein (1879-1955), tal vez el hombre de ciencia más popular del siglo XX, formulada en 1915, y cuyo supuesto básico es que la localización de los sucesos físicos, tanto en el tiempo como en el espacio, son relativos al estado de movimiento del observador: así, la longitud de un objeto en movimiento o el instante en que algo sucede, a diferencia de lo que sucede en mecánica newtoniana, no son invariantes absolutos, y diferentes observadores en movimiento relativo entre sí diferirán respecto a ellos. Lovecraft siguió atentamente el desarrollo de las revolucionarias ideas de Eintein, y en una carta dirigida a su amiga, la poetisa Elizabeth Toldridge (1861-1940), el 20 de diciembre de 1930, el autor de La sombre sobre Innsmouth escribió lo siguiente sobre Einstein y su célebre teoría:
En cuanto a Einstein, no cabe duda de que su fama está sólidamente fundada. Cualquier cosa que los futuros matemáticos y físicos descubran sobre la elaboración más amplia de sus principios, parece seguro que los hechos generales de relatividad y espacio curvo son realidades inamovibles, sin considerar que será imposible formar ningún tipo de una verdadera concepción del cosmos.

jueves, 9 de febrero de 2017

EL QUE ACECHA EN LAS NIEVES







En esta entrada escribía sobre las escasas menciones a los Mitos de Cthulhu en los relatos del famoso personaje Conan que escribió Robert Howard entre 1932 y 1936. Pues bien, existe una serie de tres cómics que están inspirados en una obra de Lovecraft, En las montañas de la locura, y en la novela de Poe Las aventuras de Arthur Gordon Pym, que no olvidemos que tienen sutiles conexiones entre sí, como podéis leer en esta entrada. En 1995, en los números 2, 3 y 4 de Conan the Savage, se publicó una historieta en tres números titulada Stalker of the Snows, que en castellano se publicó como El que acecha en las nieves, con guión de Roy Thomas y dibujos de Mike Doherty, y que se incluyó en el magnífico volumen Conan y Belit, publicado por Planeta DeAgostini en 2011. En esta historia, formada por El que acecha en las nieves, Hacia las tierras heladas y Dentro de la montaña de la locura (claro homenaje a la novela corta de Lovecraft), Conan y Belit, una reina pirata que también es un personaje creado por Howard en 1934, viajan a bordo del navío Tigresa hasta las Islas de Plata, y tras ser perseguidos por corsarios amotinados, llegan a la tierra natal de Tekeli, una misteriosa mujer, en un lugar cubierto de hielos eternos (como la Antártida) y en una alta montaña se abre una profunda cueva donde buscan refugio. La tercera parte, Dentro de la montaña de la locura, es la que más referencias lovecraftianas contiene, ya que Conan y Belit llegan a una ciudad antiquísima de proporciones colosales construida por una raza extraterrestre, cuyo aspecto se asemeja al de los miembros de la Gran Raza de Yith, que fue exterminado por un ser horrible, un Soggoth, al que termina enfrentándose el célebre guerrero cimerio. Hay que señalar que en esa tierra desolada también se escucha el incesante grito ¡Tekeli-li!, que aparece en las obras de Poe y Lovecraft.


 

miércoles, 8 de febrero de 2017

DOCTOR FATE








Uno de los personajes de cómic más antiguos y conocidos del universo de la editorial DC, junto a Batman y Superman, es el Doctor Fate o Doctor Destino, que fue creado en 1940 por el guionista Gardner Fox (1911-1986) y el dibujante Howard Sherman (1909-1993), y apareció por primera vez en el número 56 de More Fun Comics. El Doctor Fate, que ha sido encarnado por varias personas a lo largo de la historia de este personaje, es un mago de grandes poderes, cuya primera encarnación fue Kent Nelson, quien nació en 1928 siendo hijo de Sven Nelson, un arqueólogo. En 1940, Sven y Kent estaban llevando a cabo una excavación en el Valle de Ur en Mesopotamia en plena Segunda Guerra Mundial, cuando el joven Nelson se topó por casualidad con un antiguo sarcófago que contenía el cuerpo de un ser gigante, denominado, Nabu el Sabio. Al abrir el sarcófago, Nabu fue puesto en libertad de inmediato y la tumba, que poseía una trampa, activó un gas venenoso que mató al padre de Kent. Nabu, un ser místico de la Orden del planeta Ocilia, tuvo piedad con el joven y utilizó su magia para bloquear el dolor mental con el muchacho. A lo largo de los meses, Nabu educó a Kent Nelson, en las diversas formas del misticismo, sobre todo la enseñanza para lanzar hechizos y poder volar. En un arranque de ira, Nelson lo mató. Con su cuerpo destruido, Nabu reveló su verdadera naturaleza: un ser de energía, un Señor de la Orden, que tenía varios milenios de antigüedad. Nabu le presentó a Nelson dos regalos: un casco y un amuleto místico. Cuando Nelson se colocó el casco, Nabu se unió a su cuerpo como un agente contra los Señores del Caos y entonces adoptaría el nombre del Doctor Fate. 




Hay que señalar que Gardner Fox, nacido en Nueva York y que en la década de 1940 escribió relatos de ciencia ficción en algunas revistas pulp, se inspiró en la obra de Lovecraft para crear a su personaje. El ser alienígena, Nabu, que otorga al Doctor Fate sus poderes está inpirado en los Dioses Primigenios de los relatos de Lovecraft, además de que aquel tiene su hogar en Salem (Massachusetts), que está embrujado. Entre otros detalles lovecraftianos, en los primeros cómics encontramos a personajes que hablan con un lenguaje anticuado, como en el estilo de Lovecraft, razas extintas, ruinas megalíticas construidas por seres extraterrestres y unas criaturas mitad peces y mitad humanos que recuerdan a los Profundos. Podríamos decir, pues, que el cómic de Doctor Fate, al menos en su origen, es la primera historieta inspirada en los relatos de Lovecraft.


martes, 7 de febrero de 2017

UN MEDIO HACIA LA LIBERTAD






En 2009 la editorial estadounidense Hippocampus Press publicó en dos volúmenes la colección íntegra de cartas que intercambiaron Lovecraft y Robert Howard, dos de los escritores más importantes de la revista Weird Tales, entre 1930 y 1936, en un libro titulado A Means to Freedom. The Letters of H.P. Lovecraft and Robert Howard (en castellano, Un medio hacia la libertad. Las cartas de H.P. Lovecraft y Robert Howard). Editados por S.T. Joshi, David Schultz y Rusty Burke, estos dos libros de más de 1000 páginas en total recogen las 129 cartas que se escribieron los dos autores más relevantes de la literatura de terror y fantasía de su época, dos amigos que nunca llegaron a conocerse en persona y cuya amistad se truncó por el sucidio de Howard el 11 de junio de 1936. En el primer volumen, se incluyen las cartas de los años 1930, 1931 y 1932, y el segundo volumen la correspondencia de 1933, 1934, 1935 y 1936, además de unos apéndices que incluyen dos relatos de Howard y las cinco cartas que el padre del escritor, el doctor Isaac M. Howard (1871-1944) le escribió a Lovecraft tras la muerte de su hijo. En el largo centenar de cartas los dos amigos escribieron sobre diferentes temas, desde las pasiones comunes, como los cuentos de terror, la fantasía, el pasado, la historia de la Inglaterra romana y celta... hasta otros asuntos en los que tenían opiniones muy diferentes, como en filosofía, economía, política...En otras cartas, Lovecraft alababa los relatos de Howard y describía sus viajes por distintas partes de Rhode Island, Connecticut y Massachusetts, o a Quebec y Florida, mientras que el creador de Conan le relataba sus viajes por Texas.

La casa museo de Robert Howard en Cross Plains (Texas).

El médico Isaac M. Howard, padre del escritor.