martes, 1 de diciembre de 2020

CHARLES TRACEWELL SOBRE LOVECRAFT

 





Durante 36 años, el periodista estadounidense Charles E. Tracewell (1889-1960), hijo del político, congresista por Indiana, Robert J. Tracewell (1852-1922), escribió una columna diaria llamada This and That en el periódico The Washington Star, fundado en 1854 y que durante una época se llamó Evening Star, y se publicó hasta 1978, en la que hablaba de un sinfín de asuntos cotidianos: libros, costumbres, animales, lugares, música, personas...Llegó a escribir 11. 278 columnas a lo largo de su carrera. Como curiosidad, podemos encontrar algunas de todo su extenso repertorio en las que mencionaba a Lovecraft. Por ejemplo, en el Evening Star del 7 de abril de 1945, Tracewell inserta una carta de un lector en la que habla sobre ciertos pájaros, y el periodista pasa a hablar de los chotacabras, un ave que vive en América del Norte y Central, afirmando lo siguiente:

Los chotacabras recordarán a algunos lectores de los relatos del fallecido H.P. Lovecraft. ¿Nunca has oído hablar de Lovecraft? Muchas personas no lo han hecho, pero lo harán, en el tiempo, y en todo el cariñoso recuerdo de dos jóvenes en Wisconsin. Fundaron una imprenta para poner sus relatos vendidos en revistas pulp en formato de libro. Las ediciones extremadamente limitadas hacen de estos libros artículos de colección. Los cuentos de Lovecraft son algo de Poe como en el personaje. Tienen lugar en Nueva Inglaterra, y traen visitantes de "el exterior ”, seres extraños siempre listos para aparecer en nuestro propio mundo conocido. Algunas de las historias incorporan a los chotacabras, que emiten un grito estridente, según la leyenda, cada vez que alguien muere. Si no pueden conseguir su alma, gritan inusualmente fuerte, y luego se callan. De esta forma, es posible contar lo que pasó con el alma que parte.

La mención de Tracewell a los dos jóvenes de Wisconsin se refiere a August Derleth y Donald Wandrei, quienes, recordemos, en 1939 fundaron en Sauk City (Wisconsin) la editorial Arkham House para publicar los relatos de Lovecraft. Tracewell, pues, era obviamente un lector de Lovecraft y conocía su obra bastante bien; los chotacabras, como él dice, aparecen en varios de sus relatos, como en El horror de Dunwich.

Podéis leer la columna citada en este enlace.

 

Charles E. Tracewell.

 

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