sábado, 28 de enero de 2017

ROBERT NELSON







Durante parte de su vida, Lovecraft mantuvo relación epistolar con jóvenes aspirantes a escritores y poetas, como si fuera el maestro y ellos los alumnos, y algunos de ellos eran apenas adolescentes cuando comenzaron a escribirse con el escritor de Providence: Robert Barlow, por ejemplo, tenía solo 13 años cuando inició su amistad con Lovecraft en 1931, y Robert Bloch tenía 16 años en 1933, cuando envió su primera carta a aquel. Algo semejante ocurrió con un poeta apenas conocido en Estados Unidos que murió de forma prematura: Robert Nelson (1912-1935). Nacido en St. Charles (Illinois), hijo de una pareja de novios que habían emigrado de Suecia en 1908 y se casaron en 1911. Después de que Robert se graduó en la St. Charles High School en 1930, él pasó un año en una Universidad de Illinois, y también estudió periodismo en unas clases nocturnas en la Universidad de Northwestern. El compromiso de Nelson con la ciencia ficción se evidencia en su primera carta (de cinco) en "The Eyrie", la columna de noticias de Weird Tales, en el número de abril a mayo de 1931. Desde entonces hasta su muerte cuatro años más tarde apareció regularmente en columnas de letras y fanzines. Sus primeros poemas aparecieron en 1934, Below the Phosphor en The Fantasy Fan en junio y Sable Revery, en Weird Tales en septiembre de dicho año. Empezó a escribirse con Lovecraft en torno a ese año, y también con Clark Ashton Smith. A principios de julio de 1935, sufrió un colapso nervioso, y parece que se intentó suicidar. Aunque había esperanza para su recuperación, murió en el hospital en Elgin el 22 de julio de 1935, un día antes de su veintitrés cumpleaños. Una colección de todos sus escritos publicados, Sable Revery: Poems, Sketches, Letters, con una introducción de Douglas A. Anderson, apareció en 2012. También incluye como apéndice cinco cartas de H.P. Lovecraft, cuatro a Nelson y una a su madre, Ella Larson Nelson (1889-1974), fechada el 19 de septiembre de 1935, lamentándose de su muerte y dándole las condolencias. En ella, Lovecraft escribió:
 Su promesa en el campo de la literatura me pareció muy considerable, pues a pesar de las marcas de la construcción juvenil -la indefinición o el recubrimiento exagerado de vez en cuando-, su obra tenía una riqueza imaginativa y un poder atmosférico distintos, que mejoraban rápidamente a través de la crítica y la autodisciplina. Esperaba verlo desarrollarse como otros jóvenes cuyas carreras he visto -August W. Derleth, Donald Wandrei, Frank B. Long, etc.- que ahora son figuras bien establecidas en el mundo de la escritura de ficción extraña. 

La tumba de los Nelson.

No hay comentarios:

Publicar un comentario